martes, 4 de septiembre de 2012

Del capítulo 10 de "La Reina de la Nieve"



"Se talló el rostro con frustración, sintiendo el vapor del agua en su piel. De pronto recordó la noche anterior. Todos los dioses sabían que abstenerse de tocarla mientras la tenía a su lado —dormida, alcoholizada, expuesta— había sido la tortura más grande de toda su vida. Al haberse separado de sus labios lo único que quería era seguir besando cada parte de su cuerpo, quitarle la ropa, hacerla suya, atraparla en sus brazos, despertar a su lado. Pero cuando ella cayó dormida le fue imposible ponerle un dedo encima. Y había sido tan difícil. Sobre todo cuando le permitía ver su cuerpo de esa manera. Peor cuando, entre sueños, se había volteado y le había dejado ver la forma perfecta de sus pechos.

Bien pudo haberse permitido un poco y así satisfacer someramente el fuego sordo que lo quemaba por dentro. Le hubiera sido suficiente pasar la yema de sus dedos por la espalda lisa, besar la piel de su brazo, tomar el tirante de su blusa y acomodarlo en el lugar correcto —la excusa perfecta para acariciar la piel de sus hombros; acercar su rostro a su cabello, aspirar su aroma y dejarle un tierno beso. Quizá pudo haberse acostado muy junto a ella, pasado discretamente el brazo alrededor de su cintura, incluso tomado sus labios de nuevo y ella nunca se hubiera dado cuenta. Pero eso no le servía. ¿Para qué? Si al fin y al cabo ella no lo sentiría. Por supuesto que quería tocar su piel, hundirse en su cabello, abrazarla mientras dormía, besarla hasta que se le acabara el aliento, tenerla junto a él embriagada, no precisamente por el alcohol. Pero no así. La quería consciente, quería que ella supiera de cierto todo lo que él podía darle, lo mucho que podía adorar su cuerpo. Lo mucho que podía adorarla.

Entendía qué era lo que le preocupaba a Ukyo.

Y en cierta medida, también le preocupaba a él."

No sé por qué, pero simplemente me encantó esta parte. La leo y la releo y me regocijo en ella. Repito, no sé por qué, creo que hay partes más lindas y románticas... pero esta simplemente la siento, la vivo. 




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